Concurso de Cuento

Estamos felices de invitarte a participar en el 10 Concurso de Cuento Nunet. Sin duda este año será muy especial, tenemos muchas sorpresas que te iremos comunicando.

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A continuación podrás leer los cuentos que participan en el concurso. Te recordamos que conservamos la ortografía y gramática de cada participante por lo que es un hecho que encontrarás algunas fallas en cada texto ya que no editamos los textos. Cada niño se encuentra en proceso de aprendizaje y  el jurado considera en su evaluación el nivel de competencias de acuerdo a la edad del participante.

El jurado leerá y evaluará todos los cuentos recibidos.  Daremos a conocer la lista de ganadores a través de nuestra Fan page Nunet en Facebook. Así mismo toda la información de la Ceremonia de Premiación y presentación del Libro de Cuentos Nunet Vol. 10

Cuentos que participan en nuestro #10ConcursodeCuentoNunet:

1. Perdida en el tiempo

Por Gabriela Zedillo Montaño

Les voy a platicar lo que un día le sucedió a una chica que se la pasaba jugando videojuegos todo el día por casi un año, debido a un virus el mundo se paralizó y encerró a toda la gente del planeta en sus casas, pasado un año de eso, es que la gente comenzó a salir fue como ella se percató de que había engordado, que estaba muy sucia y que su departamento era un basurero.

Todo se había vuelto un caos y la gente no sabía qué hacer, poco a poco se fueron restableciendo las cosas y otras cambiaron por completo, ella, asustada por el tiempo transcurrido y su aspecto, decidió cambiar su forma de vida, se arrepentía de haber perdido de esa manera el tiempo.

No había forma de buscar a sus amigos, seguramente ya la habían olvidado ¿cuánto tiempo había pasado sin verlos, sin hablar con ellos? Decidió que acudiría con un médico para que la ayudara a tener una alimentación sana, pues al abrir el refrigerador y las alacenas de su cocina, solo tenía comida chatarra, nada nutritivo. Tomó varias bolsas y todo lo depositó en ellas para tirarlas a la basura, estaba decidida a cambiar y se hizo varios propósitos.

Llamó por teléfono para hacer cita, se bañó, se cepillo el cabello y se lo peinó, con ropa limpia y arreglada salió a caminar hasta encontrar un consultorio que había visto en el directorio arrumbado en un cajón de su closet, se dijo que, qué bueno que no lo tiró a la basura y lo conservó ahora le servirá para localizar todo lo que necesito para su cambio de vida.

Mientras llegaba al consultorio iba pensando que ahora no tenía a nadie, nadie la conocía, desde que sus padres murieron ella se encerró en su recámara y se olvidó del mundo sobre todo aprovechó la situación de la pandemia que se estaba viviendo, ahora todo le parecía diferente, se sentía una extraña en su ciudad. Llegó al consultorio que estaba lleno de pacientes, así que tuvo que esperar más de una hora para que la pasaran con el médico, el cual le indicó que por el exceso de alimentos con gluten estaba con sobrepeso, que tenía que hacer ejercicio y comer una dieta con verduras y proteínas, además de tomar mucha agua durante el día.

Decidida buscó nuevamente el directorio y vio a unas cuantas calles de ahí estaba un gimnasio, fue y habló también con el entrenador él al verla le dijo que necesitaba una rutina muy fuerte pues tenía mucha grasa acumulada y que dudaba pudiera con ella pues llevaba mucho tiempo de no hacer nada de ejercicio; ella se comprometió a inscribirse de inmediato y a regresar todos los días sin fallar, quedó de volver al siguiente día a la primera clase.

Camino a su casa, no dejaba de pensar ¿dónde había quedado esa niña alegre, amigable que fue antes y de la que sus padres y familia se sentía tan orgullosa? El que este virus la separara de sus padres y que hubieran muerto en un accidente porque ella estudiaba en otra ciudad no le justificaba lo que hizo, encerrarse en videojuegos, tener amigos falsos e imaginarios y olvidarse de todos. Recordó que no tenía nada para comer así que fue al supermercado, todo había cambiado, ¿cuánto tiempo pasó? ¡un año que increíble! y ella en otro mundo, tal parecía que todo era tan diferente que ella misma se desconocía. Compró alimentos nutritivos, mucha agua y sonrío para ella misma.

Pues bien, comenzó sus propósitos buena alimentación, aseo de su departamento y de ella, su rutina de ejercicios día con día, poco a poco se volvió en el gimnasio tan popular que todos la querían, después en su colonia y así hasta que llegó a ser tan querida por todos que fue una chica muy feliz y aunque ya nada era como antes ella jamás olvidaría esa experiencia, ahora tenía el propósito de ser muy feliz y agradecida con todos sus familiares y amigos a los que jamás abandonaría, había aprendido la lección, si tienes tiempo aprovéchalo para aprender y ser mejor, hay que saber adaptarse a los cambios de la vida.

2. Los renacuajos flojos

Por Martina Olivar

En un pantano feo mugroso y con un olor a rata muerta vivía una familia de ranas.   La mamá y el papá ranas tenían 4 renacuajos. Pero eran una familia pobre. Si tienen suerte les toca media mosca a cada quien. Un día a mamá rana se le dijo a sus 4 renacuajos: Ya son bastante maduros vayan en busca de comida su padre yo somos demasiado viejos. Los renacuajos se quejaban diciendo que no sabían conseguir comida y que ella lo hacía mejor. “Dejen de quejarse.” Replicaba su madre. “Empaquen sus cosas y regresen a la hora de la cena “

Los 4 renacuajos de mala gana hicieron lo que su madre les pidió. Fueron por sus cosas y fueron en busca de comida. Atravesaron medio pantano (al menos eso creían) “Mi cola no aguanta un aleteo más” Se quejaba uno de ellos. “Seguro nos está bromeando. Seguro que nos tiene un pastel de moscas…”Shhhhhhhhhhhh lo calló su hermano.   Creo que es una…. SERPIENTE!!!!” “ CORRAN!! La serpiente llegó y los acorraló de todas partes. Abrió su Gran boca para tragárselos de un mordisco. Los renacuajos creyeron que era su fin pero en se momento un águila llegó y agarró a la serpiente con sus garras y se la llevó a un árbol donde los renacuajos creyeron que sería su nido. Los renacuajos impactados por lo que había pasado se tumbaron en el suelo para descansar. Luego de unos minutos uno de ellos percibió un olor: “¿Huelen eso?” Dijo este.¡¡¡¡LARVAS!!!! Exclamaron todos los renacuajos felices. Siguieron el olor y llegaron a un nido de larvas. En un abrir y cerrar de ojos se abalanzaron a las larvas. Fueron camino a casa muy contentos ya que llevaban mínimo 30 larvas. Al llegar su madre les dio un fuerte abrazo y su padre no paraba de decir que tan orgulloso estaba. La expresión de su madre era tan tan taaaaaaaan orgullosa que los renacuajos sintieron que era el sentimiento más feliz del pantano, ya no tenían antojo de pastel de moscas.

FIN